¿Consigues generar en tu realidad los cambios que deseas?

¿Sientes bloqueo en algún ámbito de tu vida?

¿Eres capaz de manifestar lo que quieres y atraerlo de manera fluida?

Cuando encontramos dificultades en nuestras vidas que nos impiden realizar los cambios que queremos o conseguir los objetivos que nos marcamos, es porque todavía no ha habido un cambio dentro de nosotros mismos, es decir en nuestro SUBCONSCIENTE. Esto significa que todavía no hemos llegado a la creencia base que sustenta ese bloqueo.

Una de las cosas que aprendemos con la técnica del Thetahealing® es a detectar esa creencia base.

A continuación voy a mostraros cómo funcionamos a nivel subconsciente y por qué no generamos la realidad que deseamos.

 

Generamos nuestra propia realidad con nuestros pensamientos.

La realidad se genera desde dentro de nosotros mismos a través de nuestros pensamientos, con los cuales enviamos el pedido al Universo, y el Universo nos lo devuelve. Si nos enfocamos siempre en un pensamiento durante los 365 días del año, estamos generando una realidad a una velocidad muy rápida, con lo cual nuestra realidad va a cambiar con ese pensamiento.

El problema surge cuando normalmente generamos pensamientos desde lo que no nos gusta o no queremos, con lo que nos enfocamos justo en ello, atrayéndolo.

Este tipo de pensamientos vienen de base por nuestras CREENCIAS y un conjunto de creencias respaldan un PROGRAMA.

Nosotros tenemos programas cuyo objetivo normalmente es el de la supervivencia. Los programas nos ayudan a sobrevivir, pero también eso mismo provoca que no avancemos y nos bloquea.

A menudo no hacemos algo en nuestras vidas porque tenemos miedo, y ese bloqueo viene generado por un programa.

 

¿Los programas son buenos o malos?

 Si un programa está evitando que evolucionemos en nnuestra vida, que nuestro alma alcance su propósito, no es que sea malo, es que ha dejado de ser util para nosotros.

En su momento fue util, lo necesitábamos, lo usábamos, pero si ahora ya hacemos las mismas cosas siempre y notamos desde nuestro corazón que ya no nos satisface, es porque ese programa ha dejado de tener su función y es el momento de romperlo. Es el momento de liberarnos porque en la liberación encontramos nuestro camino, en la liberación encontramos las nuevas oportunidades y en la liberación encontramos la nueva conciencia.

 

La primera desprogramación es con nuestras creencias del pasado.

Las creencias que heredamos son las primeras creencias que debemos de abordar. Hay una línea genética que nosotros estamos heredando tanto de nuestros ancestros, de nuestros antepasados, de nuestras familias, padres, madres…así como desde el lugar en que vivimos.

Estas creencias nos hacen vivir de una forma determinada por el simple hecho de creer que es cierto.

Si nosotros creemos que algo es así, no lo cuestionamos y al no cuestionarlo nos enfocamos siempre en esa verdad. Y con esa verdad es con la que generamos una realidad que no es la que luego queremos en ese momento.

Por tanto lo primero que tenemos que hacer es detectar esas creencias.

 

Para obtener un resultado diferente tenemos que hacer un cambio de creencias profundas.

 Dentro de nuestras creencias tenemos unas superficiales y otras mucho más produndas.

Si nos imaginamos un arbol, las creencias superficiales serían las hojas y las ramas, unas más grandes y otras más pequeñas. Y un arbol tiene muchísimas hojas y ramas, tantas como creencias tenemos. La raíz, se correspondería a nuestra creencia base, que es la madre de todas las creencias, la profunda, que está amparada y fortalecida por todas esas creencias superficiales.

Este arbol con sus raices, sus ramas y sus hojas, se correspondería con el PROGRAMA. 

Si vamos trabajando en nosotros mismos y quitamos las creencias superficiales, estaríamos quitando las nuestras hojas o ramas, provocando que el programa vaya perdiendo fuerza e intensidad, con lo que tendrá cada vez menos actividad en nuestro cerebro.

Para lograr esto, necesitamos ser muy conscientes, ver que esa creencia viene de un arbol (programa) y por medio de la acción masiva en contra a lo largo de mucho tiempo, irá perdiendo fuerza y comenzaremos a dejar de repetirlo.

Imaginaos cuántas creencias sustentan este programa e imaginaos cuánto tiempo tenemos que estar trabajando y accionando de forma consciente  y repetitiva, para poder tirar un solo programa.

Esta forma de trabajar con nuestras creencias es la que nos enseñan con otros métodos tradicionales, es decir que por medio de la toma de consciencia y la acción, iríamos quitando hoja a hoja y rama a rama, provocando que el programa vaya perdiendo intensidad. Es verdad que al cabo de 30, 60 y 90 días iríamos notando una bajada de este programa, dejando así de hacer ese programa de forma automática y bajando la frecuencia.

 

¿Cual es el camino más fácil y rápido para desprogramar nuestras creencias?

Estas técnicas son igual de buenas y válidas para realizar cambios de creencias. Sin embargo cada vez vamos evolucionando más en nuestras vidas, ampliamos conocimientos y tomamos consciencia de forma más acelerada según vayamos trabajándonos.

En mi caso, cuando llegó el Thetahealing® a mi vida, me di cuenta de que lo bueno que tenía era que estos programas se podían desactivar mucho más sencillamente yendo directamente a la raíz. Porque si conseguimos llegar a la base, a la raiz de todas las creencias, tiraríamos con todo el arbol entero, es decir con todo el PROGRAMA ENTERO. 

Para ello el Thetahealing® nos ayuda identificar la creencia base desde el inicio, realizando una buena indagación. Nosotros conectamos y trabajamos en la frecuencia cerebral theta, que nos permite trabajar con nuestro subconsciente de forma consciente.

Partiremos de una creencia superficial y mediante un proceso de indagación a través de nuestro subconsciente, vamos profundizando hasta alcanzar la creencia base que sustenta todas las demás. Este proceso es muy fácil y permite desprogramar ese programa mucho más rápido.

 

La acción nos permite reprogramar la información residual errónea que se queda en nuestras células.

Un último paso a tener en cuenta es que en nuestras células se queda grabada energéticamente  la información del programa que llevamos haciendo toda nuestra vida. Ellas siguen sintiendo ese programa aunque ya no esté y podremos observar que vuelven a intentar activarlo cuando hacemos acciones.

Por tanto una vez realizada la desprogramación, será necesario seguir una acción para terminar de limpiar las «memorias» del programa antiguo que se quedan en nuestras células. 

Este paso es muy importante porque muchas veces los programas se vuelven a generar porque estas células tienen todavía esas emociones y sentimientos que conllevaba el programa. Sin embargo esta acción es muy diferente de la que haríamos si no hubiéramos quitado la creencia base. Es una acción mucho más suave ya que nuestro programa está desactivado, ya no tendemos a activarlo de forma inconsciente.

  

Por tanto en el Thetahealing® trabajamos de una forma muy directa, de una forma en la que cada uno de vosotros desde el principio notáis los cambios, los vivenciáis desde el primer momento. Podréis ver al testaros con kinesiología, que vuestro subconsciente ya no tiene esa creencia y además lo vais a sentir automáticamente en vosotros mismos.

 

Si os resuena esta técnica es porque es el momento de que aprendáis Thetahealing®.

Si no os resuena, es también perfecto, porque os hayáis en el camino de encontrar otra que será la adecuada para vosotros.

PRÓXIMA FORMACIÓN INTENSIVA RESIDENCIAL DE THETAHEALING®

SUSCRÍBETE A MI NEWSLETTER

¡Y RECIBE los PRÓXIMOS ARTÍCULOS y NOTICIAS en EXCLUSIVA!

¡O si lo PREFIERES, SÍGUEME en las REDES!